1420 Cocina

8 febrero, 2020

“DÓNDE LA MONTAÑA HABLA…”
CHANCLA DE PERRO // COATEPEC, VER.

Para mí, una de las principales virtudes que tiene la cocina es formar lazos. Ya sea a través de la experiencia misma de cocinar y entregar una parte de tu esencia a otra persona, o las historias que se crean alrededor de un plato. Entonces puedo decir que, la cocina es la arteria principal de la experiencia humana que hace latir ese corazón llamado vida.

Eran las 2:41 pm del 10 de enero, el termómetro de mi carro marcaba 26°C cuando llegué a 1420 Cocina en Coatepec, Ver. Un día caluroso para la ciudad y la zona. Hacía un par de semanas que el Chef Juan González me había invitado a asistir al aniversario de su restaurante. La cartelera se leía de lujo. El Chef anfitrión compartiría fogones con unos monstruos de la cocina; Alex Bremont (CDMX), Erik Guerrero (Veracruz), Luis Arellano (Oaxaca) y la Maestra Raquel Torres (Xalapa).


1420 Cocina está ligado a la montaña desde su nombre. Su cocina es contemporánea y cargada de orgullo jarocho desde la médula. La técnica y el producto resaltan en cada plato, así como la hermandad y buena vibra entre los miembros de la cocina. Estaba seguro que esa noche no sería la excepción.


Fui al hotel a desembarcar, ducharme y preparar a la guapa para hacer los tiros. Al regresar, me recibió la sonrisa de Lucho (Luis Arellano) desde lejos, esa sonrisa que me llena el alma cada que lo veo. Cayó la primera chela, ¡salud!. Adentro, la Maestra Raquel Torres reía a carcajadas con Erik Guerrero mientras sonaban unas cumbias impuestas por el Oaxaqueño.

El Dani (Sous Chef del restaurante) y la tropa, preparaban la holandesa de mejillón para una de las botanas. Alex Bremont y su equipo fueron los últimos en llegar. La cocina era una fiesta, yo puse a Los Aguas Aguas y a Los Cojolites para agarrar sabor. Pesca, hongos, chocolate, hierbas. Pfffff, un carnaval de colores y sabores empezaba a dibujarse en los sartenes.


Llegó la hora del briefing. Juan agradeció a los invitados por asistir y todos presentaron sus platos. Mogo-mogo, chileatole, pesca curada 7 días, pulpo y hasta un tamal gluten free, eran algunas de las propuestas para festejar al cumpleañero.

La primera reserva llegó. Un gin y vino, ¡salud de nuevo!. Sonrisas, mezcal, abrazos, el fuerte y vino. Regocijo y euforia en los paladares y corazones de todos los invitados. La última y nos vamos, gritó el Chef. ¡Oído!. Otro gin, salud y sigue la fiesta porque no todos los días se cumple años.


Felicidades 1420 Cocina, felicidades porque atreverse da miedo, pero también es increíblemente gratificante. Gracias a todo el equipo por las atenciones y a todos los comensales que nos dimos cita esa noche por la compañía y apoyo al talento veracruzano.

 

 

Fotografía y Texto por Eddie Zaletas